viernes, 9 de octubre de 2015

De todo se acaba aprendiendo

Casi se me hace impensable que haya pasado más de un año desde que no escribo aquí. Y al final volví, como siempre acabo volviendo, y tal vez con una triste historia bajo el brazo. Pero mejor no la voy a escribir, tal vez estos meses me hayan ayudado a dejar atrás la necesidad de expulsar una y otra vez lo que ha sido mi vida el primer semestre de 2015.

Volviendo a lo que venía, me he dado cuenta de muchas cosas últimamente, y como no mi pensamiento no se ha desviado de los tipos de relaciones que la gente tiene. Tal vez sería hipócrita criticarlos, ya que yo mismo he estado haciendo el paripé este invierno.

Dejando a un lado los ejemplos un poco insanos de la gente que me rodea para no desviarme en sus historias, quiero decirme a mí mismo de nuevo cómo quiero organizar mi vida en este sentido.

Hace dos días "aparece" en mi vida un chico que con tan solo unas horas hablando me cuenta que él está buscando "una persona que le quiera mucho". Y entonces yo me paro a pensar: buscar a alguien que te quiera mucho.

El problema que acabamos teniendo todos no es el querer que aparezca alguien importante en nuestra vida, sino salir a buscarlo como tal, a ver si me gusta éste. Y mala idea porque al final acabas con una persona que de las pocas cosas que comparte contigo son conversaciones. Es obvio que a cualquier persona, y el que diga que no miente, miente sobremanera, le encantaría encontrar a esa persona por la que se le eriza hasta páncreas, pero caer en esa banalidad de forzarlo y acabar buscando el resultado que desde el principio queríamos evitar, es tan iluso. Y luego también lo deprisa que van, como un correcaminos vamos. Si se quedase sólo ahí el buscar novix, pero es que además se empeñan porque sea ya, de ya, ¿qué pretendemos que salga de ahi? Porque da hasta miedo. Al final seguramente le conozca mañana que vamos a la misma fiesta, pero me da que voy a tener que echar para atrás para que no se me avalance emocionalmente.

Yo también he hecho muchas tonterías pero jamás se me ocurrió buscar novio como tal: venga a ver que me cae, un chaparrón. Y parece mentira que yo diga ésto, pero bueno, supongo que de todo se acaba aprendiendo.




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